
Este es uno de esos productos en los que la holandesa Philips echa al resto. El BDP9500 es la idea que tiene el fabricante de cómo debe ser un reproductor de Blu-ray para público exigente y entendido. Es probable que el precio sea algo más caro que la media, pero la cantidad de prestaciones que incorpora, lo cuidado de los detalles, la excelencia de la electrónica, y los resultados que ofrece, hacen que merezca la pena esa pequeña inversión extra. Es un aparato que durará más de una década.
La imagen en alta definición es muy buena. Incorpora procesamiento de video Qdeo que produce imágenes muy creíbles, sin que los colores estén saturados en exceso como un póster publicitario, pero sin artefactos ni ruidos. El contraste es muy bueno y los detalles dignos de verse. Incluso ofrece una cierta sensación de profundidad debido sobre todo a su amplia paleta en los colores más oscuros. Estos procesadores de vídeo funcionan tanto con Blu-ray como con DVD o con vídeos de esos que circulan en Internet con calidad dudosa.










