
Con un grosor de menos de 9 mm y un peso de apenas 20 gr, el Samsung Beat R-1 parece diseñado específicamente para el color rosa. Por eso es delicado, casi femenino. Pese a todo, el fabricante espera además sacarlo en negro, y en plateado. Bajo sus unas dimensiones limitadas se esconde un reproductor muy capaz, que en el frontal lleva una pantalla lcd de 2,6 pulgadas. Puede resultar extraño que no haya ningún botón en el frontal, pero es que se trata de una pantalla táctil, desde la que es posible acceder a todas las funciones del aparato.
El manejo es tan sencillo como apuntar o arrastrar el dedo, según el tipo de función que se desee activar. El diseño no es único punto fuerte. La compatibilidad de formatos es la otra gran virtud de esta pequeña máquina. Puede reproducir MP3, WMA, OGG, ACC, FLAC, WAV y ASF entre los formatos de audio, y MPEG4, WMV, H.264, RMVB, DIVX, XIVD, JPEG, BMP, PNG y GIF entre los de vídeo y gráficos. Sólo le faltaría trabajar con archivos de vídeo matroska para resultar la máquina ideal.










