
Normalmente nos mostramos reticentes a los eslóganes promocionales de los fabricantes, pero la ATI Radeon HD 5970 es una excepción. A día de hoy se la puede considerar la tarjeta gráfica más potente del mercado. Diseñada con tecnología de 40 nanómetros, el uso de dos procesadores GPU permite a esta bestia trabajar con tasas de hasta 4,6 teraFLOPS (el doble si utilizamos una configuración CrossFireX de dos tarjetas). Para entendernos, una virguería a la que no se le resiste ni el videojuego más exigente.
Es además una de las primeras en ofrecer soporte completo para DirectX 11 de Microsoft. También disfruta de la tecnología ATI Eyefinity, que fue introducida por primera vez en las Radeon HD 5870 y 5850. Gracias a ella es posible conectar tres monitores a la vez para crear una única imagen a modo de mural, con una abrumadora resolución máxima de 7680 x 1600 píxeles. Como para no sumergirse de lleno en la acción.



