Sonido portátil al cubo. Sí, lo primero que llama la atención del TDK SoundCube es su particular foma cúbica. Pero su aspecto no es solo un simple capricho del diseño. A través de sus altavoces puede transmitir sonido potente y de buena calidad, conservando los detalles en graves y agudos. Encima libera el audio en un ángulo de 360 grados, lo que significa que podemos colocarlo casi en cualquier lugar de la habitación y conseguir las mismas sensaciones.

Su diseño es tan práctico como sencillo, con apenas unos controles básicos accesibles a todo tipo de usuarios. Cuenta con unos prácticos botones táctiles, así como un asa en la parte superior para facilitar el transporte de un lugar a otro. Robusto, pero cómodo de llevar al mismo tiempo.

Se puede usar con el reproductor de música portátil o cualquier aparato de sonido con una salida de audio estándar. También con discos duros y llaves de memoria que contengan canciones en formato digital. Incluso podríamos conectarle un iPod o un iPhone. Pero lo más llamativo de este cubo sónico es que dispone de una entrada para instrumentos musicales. Sean por ejemplo una guitarra eléctrica o un micrófono profesional, podrás poner a prueba tus virtudes interpretativas acompañado a las canciones que prefieras.

  • Compatible con iPod y iPhone
  • Portátil y a la vez potente
  • Entrada para instrumentos musicales