Sirven para mantener el orden de todas las mesas con tanto cable y aparato electrónico suelto. Su nombre es CableDrop y cuentan con el aval de la empresa californiana BlueLonge, dedicada al diseño de soluciones prácticas para el hogar. Como se aprecia en la imagen, se trata de unas pequeñas pulgas de colores entre las que se puede sujetar un cable o cualquier otra pieza que se adapte a las dimensiones del CableDrop.


Parecen pequeñas mariquitas, aunque están fabricadas en multitud de colores, además del rojo. De hecho, los CableDrop son auténticas piezas de diseño ideadas por un americano llamado Greg Fulco. Lo único que hay que hacer para ponerlas en marcha es despegar la zona adhesiva que se encuentra en la base. Acto seguido ya podremos pegarlas en cualquier superficie, ya sea madera, plástico, piedra o metal. Según la propia BlueLonge, esta pieza es capaz de adherirse y mantener sus propiedades adhesivas durante largo tiempo.

Eso habrá que comprobarlo. De momento, el CableDrop no es sólo un invento. BlueLonge se ha encargado de comercializarlos en packs de seis por un precio de diez dólares, o lo que sería lo mismo, unos siete euros. Una vez en casa también se puede utilizar para sujetar un bolígrafo, el cable del teléfono y cualquier otro chisme que se adapte a sus medidas. Una alternativa al Charger Box Organizer para ahorrar espacio y cachivaches.

Vía: Dvice

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