A menudo suelen llegar usuarios de portátiles a los servicios técnicos reclamando una nueva batería porque la suya dejó de funcionar. Bien, algo de lo que no presume ninguna marca es que es un accesorio, no un elemento propio del ordenador. Tiene su lógica ya que puede funcionar sin ella si lo tenemos enchufado. Por ello mismo la garantía (en general) solamente la cubre durante los 6 primeros meses, si se nos rompe o se gasta después, mala suerte, tendremos que gastar entre 80 y 120 euros si queremos una nueva.

Un hecho importante es que las baterías no son infinitas, llega un momento en que no se puede seguir utilizando. Por ejemplo, si una tiene un ciclo de vida de 2.000 usos, cuando la hayamos cargado y descargado 2.000 veces lo normal es que deje de funcionar. Ahora vamos a dar 10 pequeños trucos muy fáciles de llevar a cabo. Quizá parecen insignificantes, pero pueden alargar la vida de nuestra batería hasta un tercio más.

1. Reducir el brillo de la pantalla: es una de las opciones más efectivas de reducir el consumo de nuestro ordenador. Si bajamos el gasto eléctrico del aparato, lógicamente durará más la carga actual. Una de las formas de hacerlo es manual, con los botones con soles y flechas dibujados. También podemos hacerlo automático, así, si seleccionamos que el brillo se atenúe después de 5 minutos, ahorraremos bastante cada vez que no estemos trabajando con la máquina.

2. Desactivar efectos de movimiento: en Windows 7 tenemos varios efectos como el cambio de fondo de escritorio automático, las animaciones al minimizar o maximizar una ventana. Cada vez que ocurre uno de estos atractivos movimientos, se gasta algo de batería. Si lo cambiamos desde el panel de control ahorraremos bastante e incrementaremos su vida útil.

3. Trabajar en una sola aplicación: aunque los procesadores pueden permitir que ejecutes varias tareas a la vez, eso le supone un esfuerzo mucho mayor que si trabajamos solo con una. A no ser que sea necesario, como a veces estar con un navegador y un procesador de texto a la vez, es recomendable que cerremos por completo los programas que no estemos utilizando.

4. Apagar conexiones innecesarias: si nos ponemos a pensar, ¿cuántas veces utilizamos el Bluetooth en un día?, no creo que estemos muchas horas sin parar. Las conexiones de radio, como el Bluetooth o WiFi, es sin duda lo que más gasta después de la pantalla. Si queremos alargar nuestra batería debemos apagarlo cuando no lo estemos utilizando, y encenderlo cuando nos haga falta.

5. Desactivar el envío/recibo automático: algunos programas como Outlook tienen una función para comprobar el correo cada cierto tiempo. Es una característica que se puede modificar, lo ideal sería cancelarlo y comprobarlo nosotros manualmente cuando queramos, aunque si es de mucha importancia, quizá sea mejor ponerlo cada 30 minutos o cada hora.

6. Desactivar los programas en background: hay muchos programas como DropBox u OpenOffice que se ejecutan y consumen energía aunque no los estemos utilizando. Lo que tenemos que hacer es cerrarlos directamente desde la barra de tareas. Otra forma es iniciar el administrador de tareas (Ctrl+Alt+Supr), y en la pestaña de procesos, finalizar los que no estemos utilizando. Eso sí, hay que estar seguros del software que vamos a cerrar, ya que nos puede tocar reiniciar si nos equivocamos.

7. Desfragmentar el disco duro: la fragmentación es lo que ocurre cuando instalamos y desinstalamos varios programas. Se quedan huecos vacíos en el disco duro y nos cuesta más acceder a los datos. Al desfragmentarlo todos los datos se colocan de forma ordenada, por lo que a nuestro procesador le costará menos tiempo y energía encontrar lo que busca.

8. Quitar los dispositivos externos: cuando tenemos un CD o DVD en la unidad óptica y entramos al directorio Equipo, nos damos cuenta de que enseguida empieza a dar vueltas y a hacer ruido. Eso pasa porque cada vez que hay un dispositivo como éstos o un USB, intenta acceder a él lo más pronto posible. Es muy recomendable desenchufarlos todos si no los estamos utilizando.

9. Hibernar en vez de suspender: si necesitamos acceder rápido a nuestro equipo y decidimos suspenderlo en vez de apagarlo, está gastando más batería de tal forma que puede llegar a agotarse sin volver a encenderlo. La solución es hibernarlo, de esta forma accederemos de una manera rápida (aunque no tanto) y el equipo gastará muchísima menos energía.

10. Cuidar la batería: para cuidarla tenemos que cargarla siempre que sea posible hasta el final y después dejar de hacerlo. Si vamos a estar largas horas delante de nuestra máquina, podemos cargarla al máximo y después retirarla y seguir utilizándolo con la corriente. De lo contrario, se empezarán a consumir los ciclos de la batería y nos durará mucho menos.

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