La mayoría de aficionados a la plataforma Android coinciden en que uno de los puntos fuertes de este sistema es la enorme versatilidad en lo que a personalización se refiere. El sistema del robot verde permite infinidad de cambios en la interfaz por lo que resulta difícil aburrirnos, pero estas opciones no están únicamente enfocadas al entretenimiento del usuario sino que tienen un sentido práctico muy arraigado. La plataforma se organiza en varios escritorios o pantallas de inicio (este punto también se puede configurar) que podemos llenar con los iconos de las distintas aplicaciones más usadas, pero más interesante que las aplicaciones es poder colocar distintos widgets. Los widgets son como pequeñas aplicaciones  con un fuerte componente visual, que están enfocados a que de un sólo vistazo podamos consultar casi cualquier tipo de información. Existen infinidad de tipos de widgets distintos pero los más comunes son los relojes, servicios de información meteorológica o accesos directos a los ajustes más usados -por ejemplo Wi-Fi, 3G, modo avión, brillo de pantalla o ubicación GPS-. Aunque organizar los widgets es sencillo, ofrecemos las instrucciones para poder hacerlo además de algún que otro truco para organizar la pantalla de inicio de la forma más cómoda posible. Además desde Android 4.1 los widgets permiten una organización más intuitiva. Se puede acceder al menú de widgets desde el mismo botón de acceso a la lista de aplicaciones, en la parte superior hay dos pestañas diferenciadas, la de widgets es la de la derecha. Aquí encontraremos todos los widgets que tiene nuestro teléfono, la lista es bastante amplia pero irá creciendo conforme añadamos más aplicaciones y herramientas.  Una vez hayamos elegido el que queremos poner en el escritorio pulsamos sobre él y mantenemos hasta que aparezca la pantalla de inicio, en este punto hay que arrastrarlo a la posición deseada e incluso se puede mover a otra pantalla distinta. Cuando lo tengamos en el sitio que queramos soltamos y se quedará fijado hasta que lo eliminemos o movamos, para hacer esto hay que volver a mantener pulsado y moverlo a otro sitio o arrastrarlo a la zona de la pantalla con el icono “Eliminar“. Si el widget que estamos colocando permite el cambio de tamaño, éste quedará rodeado por un recuadro que podemos modificar estirando o acercando sus esquinas, así es más sencillo de acoplar en la pantalla. Como decíamos, a partir de Android 4.1 la forma de colocar los widgets es más dinámica. Si por ejemplo colocamos uno encima del otro, el que está en la parte inferior se moverá al espacio libre más cercano automáticamente. Como ves organizar tu escritorio con widgets es muy sencillo y permite sacar todo el partido de las funciones de tu teléfono. Lo primero a tener en cuenta es la organización que queremos tener, lo mejor es que en la pantalla principal coloquemos las aplicaciones más usadas en la parte inferior y después configuremos los widgets básicos como el reloj o el tiempo en la parte superior. En las otras pantallas podemos colocar más accesos directos a aplicaciones o colocar más widgets para por ejemplo el correo electrónico o las actualizaciones de estado de Twitter, esto depende de las necesidades de cada usuario. Otro consejo útil es que es mejor tener las pantallas despejadas antes que muy abarrotadas, si hay elementos que no sueles usar eliminalos ya que además de estorbar pueden ralentizar el terminal, es preferible tener sólo lo que realmente necesitemos.

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