Porque Bora es una campana extractora que promete acabar con la campana extractora decorativa de toda la vida. El novedoso sistema diseñado, ideado y desarrollado por Willi Bruckbauer, antiguo maestro ebanista, está pensado para revolucionar estéticamente las cocinas son un sistema de extracción aun más eficaz que el de las antiguas campanas decorativas.

Lleva un par de años en el mercado, pero ha sido su potente campaña de marketing (que ha incluido un patrocinio de un equipo ciclista) la que está dando a conocer a Bora por toda Europa. Intentando de esta manera rebajar la imagen de producto de muy alta categoría que tiene. Porque con un solo un vistazo, se intuye que Bora es caro. En primer lugar porque para su instalación se requiere obra en la cocina. Aunque parece que está enfocada no ha que cambies tu cocina sino a empezar a montarse en las cocinas de obra nueva. Eliminando, con esto, las campanas extractoras de la estética de nuestras cocinas.

Basándose en leyes básicas de la ciencia, las campanas de Bora aspiran el aire hacia abajo. Cuando cocinamos, los vapores resultantes se elevan a una velocidad de un metro por segundo. Para conseguir que los humos vayan directamente hacia abajo, Bora incorpora un sistema de aspiración de cuatro metros por segundo. Consiguiendo que el humo vaya directamente de la sartén u olla hacia el sistema extractor instalado en mitad de la placa.

Precios y disponibilidad

Bora es el típico producto que a pesar de enviarte un catálogo de cien páginas por correo postal no incluye las tarifas en el mismo. Y es que con tan solo verlas no podemos evitar sentir que se trata de un producto para consumidores de alto poder adquisitivo.

El modelo más barato de Bora, el Basic, tiene un coste de 1.900 euros. Precio en el que se incluye la placa de inducción para cocinar y el sistema de extracción. Tanto la campana como la placa es personalizable en cuanto el número de fuegos y el tamaño de éstos y cuenta con todos los adaptadores necesarios para su correcta instalación en todas las cocinas.

El problema real está en cambiar todas las tomas y salidas habituales en cualquier del sistema de extracción. Una obra cuyo precio, muy a la baja y sin contar con materiales, puede rondar los 500 euros.

Ante este problema (y el de ser una campana que no es ajustable ni compatible con el resto de placas del mercado) Bora ha emprendido una potente campaña dedicada a la nueva implantación. Una franja del mercado en la que no deja de ser un producto caro pero sin dejar de ser competitivo en el mercado de la alta gama.

El precio de los diversos modelos va desde los 1.900 euros de las gamas más bajas hasta los 3.400 de los modelos con más funciones añadidas. También cuenta con una gama profesional que ronda los 5.000 euros. No sabemos cuál será el recorrido de las campanas Bora, pero desde luego pretenden eliminar a las clásicas campanas decorativas del paisaje de nuestras cocinas.

Recibe nuestras noticias

De lunes a viernes mandamos un newsletter con los titulares del día

I will never give away, trade or sell your email address. You can unsubscribe at any time.