Una cámara para los aficionados más exigentes. La Sony DSC HX100V pertenece a esa gama de cámaras fotográficas a medio camino entre la compacta que cualquier aficionado lleva en el bolsillo y la réflex con la que sólo los más entendidos se atreven. Una cámara bridge (puente) que tiene enormes posibilidades, pero que puede resultar un poco grande y cara para algunos, o pequeña y limitada para otros.

Empezamos con lo más significativo: Zoom de 30 aumentos. Para lo que se apañen mejor con la nomenclatura de las cámaras analógicas, esto sería un objetivo de 27-810 mm. Una barbaridad, el zoom puede llegar a encuadrar los objetos más lejanos. Cuesta imaginar para que podemos utilizar un zoom como este si no somos paparazzis o detectives privados, pero si lo tenemos seguro que le entramos algún uso. No es la primera cámara bridge con un zoom enorme que nos encontramos últimamente, por lo que parece que es una moda que ha llegado para quedarse.

Sigamos con otra característica importante: Sensor CMOS Exmor de 16,2 megapíxeles. Al igual que con el zoom, parece un poco exagerado, y si no planeamos empapelar la fachada de nuestra casa con una foto, probablemente no necesitamos una resolución como esa. Pero al fin y al cabo, en fotografía se trata de buscar la mejor calidad de imagen, y la HXV100V va muy bien por ese camino. Además, es un sensor que sube fácilmente de sensibilidad, alcanzando los 3.200 ISO con un nivel aceptable de ruido, con lo que podemos trabajar con poca luz sin tener que recurrir al flash.

Y por si fuera poco, Sony añade las sutilezas habituales, grabación de vídeo en alta definición (1280 x 720 píxeles), fotos panorámicas por barrido, pantalla LCD de siete centímetros y medio de diagonal, GPS y brújula para posicionar las fotos en un mapa… Vamos que no le falta de nada, excepto ser una réflex.

Aunque buscar las diferencias entre la DSC HX100V y una réflex de iniciación se hace algo complicado. La cámara ofrece multitud de controles manuales para que el fotógrafo pueda personalizar sus fotos, y no tiene nada que envidiarles en calidad, resolución etc. Eso sí, nunca podrá cambiar el objetivo y jugar con grandes angulares.

Pero si hay algo que nos puede impulsar a dar el paso a una réflex de iniciación y dejarnos de puentes es el precio. La DSC HX100V tiene un precio oficial de unos 500 euros, y por ese precio ya hay réflex. Es una buena opción para el que esté buscando la máxima calidad en sus fotos sin interesarse por aprender fotografía, pero si realmente quiere empezar a fotografiar como un experto, es posible que pronto note sus carencias.

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