Dell acaba de lanzar en España su nuevo portátil Inspiron 15. Un modelo que llega con unas condiciones bastante adecuadas a la coyuntura actual de crisis económica, pues presenta un equipamiento de entrada a precio asequible, comparable incluso al de los netbooks o ultraportátiles de bajo coste. Eso sí, sólo en sus configuraciones más bajas, las cuales pueden resultar algo limitadas para el simple uso doméstico.

El Dell Inspiron 15 tiene una pantalla de 15,6 pulgadas (1366 x 768 píxeles). Es decir, como pasa con otros portátiles como los Acer Aspire 5535 y 5735, sube ligerísimamente el habitual tamaño de 15,4 pulgadas (donde Dell ya cuenta con un modelo económico: el Inspiron 1525) para estirar el formato de ia imagen y colocarlo en proporción panorámica 16:9, la misma que marca el nuevo estándar de la alta definición.

Ahora bien, se trata de un portátil equipado con lo básico, pero manteniendo un tamaño de pantalla más o menos estándar. Sin ir más lejos, todas las opciones que encontramos vienen con una sencilla tarjeta gráfica integrada (Intel GMA 4500MHD), y no traen Bluetooth de serie. Con un peso inicial de 2,64 kilos y unas dimensiones de 343,5 x 244 x 25,9/37,8 mm, todas las variaciones del Dell Inspiron 15 tienen en común elementos como el lector-grabador de DVD, los tres puertos USB, la salida VGA, el lector de tarjetas de memoria o la obligatoria conexión Wi-Fi. A partir de aquí, la firma estadounidense sigue su táctica habitual de ofrecer varias configuraciones de base, que pueden ser personalizadas por el usuario en algunos puntos.


Es lo que sucede con el color de la carcasa, que es negra por defecto, pero puede encargarse también en azul y rojo. En la mayoría de modelos esto no supone coste alguno, pero en la versión básica, que tiene un precio de 430 euros, hay que abonar 40 euros extra. DIcha versión viene con un procesador Intel Celeron 585 a 2,16 GHz y 1 GB de memoria RAM (DDR2 a 800 MHz).

Sería un equipamiento suficiente si no fuese por el hecho de que viene con Windows Vista. Los procesadores Celeron son una de las familias más veteranas de Intel, pues ya en su día fueron lanzados como modelos de bajo coste y ahora lo son más todavía (comenzaron a venderse hace una década). Pero teniendo en cuenta las exigencias del último sistema operativo de ventanas de Microsoft, en la práctica tendremos algo bastante similar a un “ordenador a pedales”. Especialmente por la RAM, que debería ser como mínimo el doble (como aconsejó la propia Microsoft a principios de 2008).

Lógicamente, se puede encargar con más memoria, pero a cambio de un extra. Lo mismo sucede cuando queremos más de 160 GB de disco duro, una cámara web integrada o un procesador más avanzado. Pero se trata de mejoras que vamos encontrando en las configuraciones más completas, cuyos precios de partida son de 480, 530, 580 y 700 euros. La primera de ellas, por ejemplo, lleva un procesador Intel Pentium T4200 a 2 GHz, 2 GB de memoria RAM y nos permite elegir el color sin coste extra.

A medida que optamos por versiones más avanzadas, se van mejorando el procesador, la memoria RAM, el disco duro y otros elementos. El tope de la gama, con un precio de 699 euros, lleva uno de los nuevos procesadores Centrino 2 (Intel Core 2 Duo P8400 a 2,26 GHz), 4 GB de memoria RAM, 320 GB de disco duro e incluye una cámara web de 1,3 megapíxeles. Los únicos elementos por los que siempre hay que pagar un extra aparte son el módulo de conexión Bluetooth (10 euros) y el lector de discos Blu-ray (140 euros).

Como vemos, una buena variedad de opciones para que el usuario eliga una máquina para las tareas del día a día. Quizás los precios de las opciones más avanzadas se escapen demasiado de lo que se entiende por un “portátil de entrada”, y quizás las opciones más económicas sean algo limitadas (debería estar prohibido vender un PC con Windows Vista y menos de 2 GB de RAM). Pero sí, el que sólo necesite un rendimiento medio para su equipo informático puede encontrar alguna opción asequible en las configuraciones intermedias de este Dell Inspiron 15.

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