La mayoría de smartphones son bastante delicados y es fácil que se dañen por una caída o que aparezcan arañazos en la pantalla si no lo tratamos con cuidado. La compra de una funda protectora se hace casi obligatoria. En el mercado existen muchos tipos de fundas aunque hay que ser cuidadoso a la hora de elegir la más adecuada para nuestro teléfono. Ante todo debe proteger el móvil, pero también se le exige que sea cómoda de usar, es decir: que no sea muy aparatosa, que tenga un acabado lo más estético posible y que permita un fácil acceso a las teclas físicas y conexiones.


Otterbox, una compañía especializada en protecciones para dispositivos móviles, ha diseñado una funda para el Samsung Galaxy S2 que combina lo mejor de las fundas blandas y las rígidas. Tiene una capa interior de silicona que absorbe los golpes y una capa exterior de policarbonato que ofrece una mayor resistencia a impactos fuertes. El hecho de tener dos capas no afecta demasiado al grosor final del Samsung Galaxy S2 y el resultado es bastante estético.

La funda cubre el terminal casi completamente dejando libres la pantalla, el altavoz, la cámara y el flash. Las teclas laterales quedan ocultas pero presionarlas no será un problema, ya que la carcasa incluye sus propios botones que se sitúan justo encima de los del móvil, y permitirá pulsarlos normalmente. El puerto MicroUSB y la clavija para conectar los auriculares también están protegidos por pequeñas tapas que evitan la entrada de polvo, si necesitamos cargar la batería o queremos escuchar música sólo tendremos que abrir la tapa correspondiente.

La carcasa viene con una película protectora para la pantalla y está disponible en color negro. Se puede adquirir a través de la página oficial de Otterbox a un precio de 35 dólares, unos 26 euros al cambio actual.

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