Publicado por
Redacción el 4 de Noviembre del 2009

Mio se prepara para dar el cambiazo en su próximo modelo de navegador GPS, y en el Mio MiBuddy ya no veremos el Windows CE, sistema operativo habitual de estas unidades, para pasar a conocer una versión de Android preparada para estos dispositivos. Lo que en principio parece que podría estar asociado a muchas novedades y beneficios, quizás se traduzca en el viraje más inútil del mundo: el Mio MiBuddy se conectará a Internet mediante Wi-Fi y WiMax. Esto, de entrada, será muy complicado, dada la naturaleza de un GPS, que está en constante movimiento. Así, es difícil (por no decir imposible) garantizar que la red WiMax proporcione un buen servicio (de la Wi-Fi nos vamos olvidando…). Si ya sabemos que la DGT estudia prohibir el uso de estos aparatos, ni qué decir tiene en el caso de una unidad que, además, tiene teclado deslizable y la operatividad de un MID (un dispositivo portátil pensado para la conectividad a la red). Es decir, pura distracción al volante.
Aunque sobran buenas intenciones, resulta extraño que un aparato como el Mio MiBuddy, un navegador GPS en constante desplazamiento, cuente con una conexión a Internet. Y más si es a través de Wi-Fi con redes inalámbricas. ¿Estará pensado para utilizarlo en estaciones de servicio? Eso sería incompatible con la política de estos lugares de desconectar todos los aparatos electrónicos, especialmente los que se nutren de radiofrecuencias (como es el caso del Wi-Fi y el WiMax, que proporciona información mediante ondas de radio). Pero pongámonos en un mundo maravilloso donde las redes Wi-Fi son móviles y un GPS como éste puede conectarse a Internet mediante este protocolo: nos encontraríamos entonces con un conductor permanentemente distraído.
Leer el artículo completo